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En el amor y en la relaciones sanas…No todo vale.

No todo se vale para alcanzar lo que queremos. Para muchos el amor es un gran sueño que idealiza y están dispuestos a todo para conseguirlo. Y con mucha frecuencia esos guerreros soñadores terminan frustrados y lastimados, porque el fin no justifica los medios.

Tanto en el amor como en las relaciones sanas, no todo se vale. Puede que algunas estrategias nos ayuden a tener ciertos avances, pero sí nuestro fin es conectarnos con el buen amor, y las relaciones sanas, necesitamos mucho más que estrategias desesperadas y manipulación.

Cuando hablamos del amor, estamos incluyendo todas las formas y manifestaciones de amor, Nos referimos a desarrollar nuestra capacidad de amor y colocar el amor en todo lo que hacemos. 

El buen amor siempre milita en el respeto y la igualdad de rango, lo que quiere decir “soy como tú, ni mejor ni peor”. El buen amor es con los ojos abiertos: es aquel capaz de mirar y ver la realidad, respetarla y aceptarla. En este sentido, el buen amor hacia los padres es aquel que los acepta y quiere con sus imperfecciones, con sus culpas y sus penas. Y lo mismo sirve para la pareja.

Joan Garriga
Psicologo Humanista
Autor Libro “El buen amor en la pareja”
1957

Cuando tomamos la decisión de amar y relacionarnos sanamente entonces ya no tenemos espacio en nuestras vidas para ciertos comportamientos y el proceso de desarrollo consciente se integra en nosotros. Empezamos asumiendo la responsabilidad por quienes somos en todas sus dimensiones y se abre la posibilidad de hacer lo mismo por los demás.

Les comparto algunos de los cambios de creencia y nuevos aprendizajes que nos podemos permitir, cuando decidimos que el amor y las relaciones sanas son posibles para nosotros en todos los ámbitos de nuestras vidas.

1)- En Lugar de manipular, desarrolla asertividad y aprende a fluir. Empieza sustituyendo esas estrategias de manipulación que conducen a juegos de poder y desarrolla la habilidad de comunicarte asertivamente y establecer limites sanos. Entonces en lugar de querer controlar todo, podrás fluir y relajarte.

2)- En lugar de juzgar o criticar, desarrolla empatía y aprende a comprender. Dejar atrás esa necesidad de juzgarlo todo, de emitir opiniones sobre situaciones que desconocemos a profundidad y que por demás deterioran las relaciones.

3)- En lugar de descalificar, desarrolla la observación y aprende a ver las cualidades propias y de otros. Empecemos a desarrollar la habilidad de la observación. Muchas veces cuando ves el cuadro completo tu opinión cambia. En la medida que aprendemos a ver virtudes en nosotros, es más simple hacerlo en los demás.

El trabajo es amor hecho visible. El objetivo no es vivir para siempre; el objetivo es crear algo que lo hará.

Kahlil Gibran
Poeta
1883-1931

4)- En lugar de exigir reconocimiento, desarrolla la gratitud y aprende a reconocer a otros. Si actúas con el deseo de ser reconocido, puede que tus acciones no reciban la atención que buscas o la atención que recibas nunca sea suficiente para ti. Desarrolla la gratitud, actúa con mayor transparencia y agradecimiento, aprende a reconocer a los demás y deja de esperar tanto. las expectativas desproporcionadas te pueden impedir dar y recibir en armonía y alegría.

5)- En lugar de siempre ser el ganador, desarrolla la habilidad de negociar y aprende a lograr acuerdos ganar-ganar. Cuando tengas tantas ganas de ganar. Pregúntate “¿Qué es lo que realmente quiero? puede que muchas veces ganes, pero ganar, destruyendo las relaciones no te llevará muy lejos. Desarrolla tus habilidades de negociación, aprende a lograr acuerdos ganar -ganar. Es posible que todos ganen.

6)- En lugar de utilizar tus palabras como balas, desarrolla la habilidad de expresarte y se impecable con tus palabras. El poder de las palabras esta a nuestra disposición, nosotros decidimos si lo utilizaremos como balas para lastimar o si desarrollaremos la habilidad de expresarnos con respecto, consideración y claridad, siendo impecable con nuestras palabras, tanto para los demás como para nosotros mismos.

La única manera de hacer un trabajo genial es amor lo que haces.

Steve Jobs
Empresario
1955-2011

Te invitamos a revisar tus estrategias para el amor y las relaciones sanas , en todos los ámbitos de tu vida. Cuando aprendes primero a comprender antes de esperar ser comprendido, ganas en entendimiento y en habilidad de relación.

Recuerda que el mismo respeto, amabilidad y aprecio que muestras a los demás, regresará a ti. Ama y cultiva relaciones sanas con los demás y con todo cuanto existe. Y presta especial cuidado a la relación con contigo mismo(a) , al final todo lo que puedes ofrecer a otros, primero pasa por ti.

Las huella de los líderes: el bueno, el malo y feo.

Los líderes siempre dejan huellas en sus seguidores. En la trayectoria laboral de cualquier persona con cierta experiencia, encontrarás unas cuantas historias que rememoran la huella que dejo algún líder. Porque más allá de las funciones desempeñadas o los logros alcanzados, las relaciones en el trabajo pasan a formar parte de nuestro baúl de recuerdos para bien o para mal.

Liderazgo significa que un grupo, grande o pequeño, está dispuesto a confiar la autoridad a una persona que ha demostrado capacidad, sabiduría y competencia.

Walt Disney
Caricaturista y Productor Cinematográfico
1901-1966

Para identificar las huellas es interesante el paso del tiempo. Cuando empezamos muy jóvenes nuestra vida laboral, puede que nos animemos a seguir a líderes que sean los “buenos” de la película laboral. Por supuesto que a menos que no sea obligatorio todos rechazaremos a los malos de la película y sólo unos pocos se resignarán a ser parte del elenco de los feos.

Lo más interesante de esa clasificación de los líderes, hecha por un aprendiz inexperto es lo asertiva que puede llegar a ser. Es probable que por falta de experiencia no podamos identificar las competencias directivas de los “buenos” líderes. Pero factores como la capacidad de escucha, el respeto, la empatía, el predicar con el ejemplo, autocontrol y el interés por el desarrollo de los demás, pueden ser observables y generan un ambiente laboral mucho más favorable para aprender y prosperar.

La huella del líder “bueno” la reconoceremos cada vez que queremos generar un impacto positivo y nuestros referentes nos llevan a esos momentos vividos con alguno de los líderes de nuestra historia. Desde siempre me ha gustado mucho escribir, pero reconozco que la escritura se convirtió en una herramienta más útil, gracias a la recomendación del Mr. S Él me recomendó que siempre que se me ocurriera alguna idea la anotará y que por simple que pareciera no la dejará pasar. Gracias a esa recomendación he logrado solucionar muchas situaciones y aprovechar esos momentos creativos que surgen espontáneamente.

Un verdadero líder tiene la confianza para estar solo, el coraje para tomar decisiones difíciles y la compasión para escuchar las necesidades de los demás. Él no se propone ser un líder, sino que se convierte en uno debido a sus acciones y la integridad de su intención

Douglas MacArthur
Militar Estadounidense
1880-1964

La huella del líder ” malo” se queda impregnada en nosotros y muchas veces no se necesitan palabras para experimentar esa sensación de irrespeto y desvalorización. Recuerdo que en una oportunidad la persona que lideraba el equipo y que era mi supervisor, insistía en llamarme por otro nombre, alegando que era muy difícil para el recordar el mío. Esta es una muestra de cómo los pequeños detalles pueden generar grandes malestares. Reconozco que no a todo el mundo le resulta fácil recordar los nombres de todas las personas que conoce. Pero que no dediques tiempo para recordar el nombre de alguien de tu equipo, eso ya es un poco más incomprensible.

La huella del líder “feo” no hace referencia a un calificativo de belleza física, aquí entran esos que juegan su rol sacando lo peor de ellos mismos y de los demás. Cuando el ambiente laboral se llena de tensión y crece la competitividad. Se activa el estilo defensivo y el lado menos favorable “feo” es el que prevalece. Es difícil confiar y establecer relaciones sanas, cuando todos están cubriendo sus espaldas y listos para lanzar a los tiburones a cualquier contar de salvar su pellejo.

Liderazgo y aprendizaje son indispensables el uno para el otro.

John F. Kennedy
Presidente 35 de los Estados Unidos
1917-1963

El líder bueno no es sinónimo de permisivo y complaciente. Que sea bueno radica en el impacto positivo hacia sus seguidores y en las huellas que su ejemplo dejó. Lo bueno es el resultado de habilidades desarrolladas y un interés genuino por ejercer liderazgo y contribuir con los demás.

Tanto el líder malo como el feo son el resultado de personas que ocupan roles de liderazgo en muchos casos sin las habilidades requeridas. En otros casos, personas que realmente no están interesadas en ejercer un rol de liderazgo y que producto de una circunstancia asumen el rol para obtener beneficios, pero no se comprometen con el desarrollo.

La brecha que separa a los líderes “buenos, malos y feos” esta compuesta por el nivel de desarrollo en esas habilidades esenciales para impactar e influir positivamente en las personas. el interés y disposición para comprometerse con su desarrollo.

Nadie puede construir un mundo mejor sin mejorar a las personas. Cada uno debe trabajar para su propia mejora.

Marie Curie
Científica
1867-1934

Gestionar emociones, conflictos, cambio, conocimiento, compromiso. Comunicarse asertivamente, mostrar autocontrol, empatía, apertura, capacidad de relacionamiento, creatividad e innovación. Acompañado de conocimiento y experiencia son algunos de los componentes necesarios para que dejes huellas “buenas” Si identificas que en este momento estas en el papel del “malo” o el ‘feo” no esperes un golpe de suerte, ocúpate y desarrolla las habilidades necesarias para ejercer el rol con efectividad.

Un talento desarrollado y bien gestionado hace la diferencia en sus resultados y en el impacto que genera en los demás.

Isabel María Sánchez
Fundadora
IMS Coaching Creativo

Vive de Talento…Ocúpate de tu desarrollo.

¿Cómo ayudar a mi amigo emprendedor?

Esta semana compartí con las integrantes del programa empresarialidad femenina 2020 de MIPYMES PUCMM. Mientras impartía el taller “¿Cómo tu marca personal impacta tu negocio? una de las participantes me hizo una pregunta de doble cara.

Me gusta llamar así a esas preguntas que aplica para uno mismo y para el otro. En este caso ella lo planteaba desde el lugar de amiga y de emprendedora. Esta intervención, fue motivo de reflexión y debate con todas las presentes. Y aunque sentí que mi respuesta fue satisfactoria, decidí profundizar aún más y escribir sobre el tema.

¿Qué hacer con los amigos que emprenden y nos piden ayuda?

¿Qué hacer cuando nosotros somos el que emprende y necesitamos ayuda?

Me encanto la pregunta “doble cara” porque en estos 10 años en IMS Coaching Creativo he sido la amiga que emprende y la amiga que quiere ayudar a un nuevo emprendedor y en ambos lugares se experimentan inquietudes, se nos generan conflictos y nos debatimos entre el deseo de ayudar y la necesidad real.

Mientras pensaba en estas dos preguntas y recordaba muchas de mis experiencias. Recordé lo útil que ha sido aplicar los ordenes de la ayuda, del maestro Bert Hellinger, en las constelaciones familiares y empresariales. Si empezamos a los aplicarlos cuando queremos pedir y brindar ayuda a otros, nuestras relaciones serán mas sanas y nuestra ayuda prospera con éxito.

Los 5 ordenes de la ayuda, representan una guía de las destrezas que todo profesional que quiere brindar ayuda debería aprender, para que la ayuda sea efectiva y prosperar. Por mi experiencia aplicándolos y siendo emprendedora y amiga recomiendo aplicar estos 5 ordenes  para que esa ayuda que muchas veces queremos brindar sea realmente de ayuda.  En muchos casos por la forma en que lo hacemos y desde el lugar en que lo hacemos. "La ayuda no es ayuda ni para ti y ni para el otro" 

Los 5 ordenes de la ayuda son:

  1. Equilibrio en el intercambio.
  2. Respetar el destino del otro.
  3. Mantener una relación adulta.
  4. La empatía ha de ser sistémica.
  5. Amar a todo tal como es.

1 Equilibrio en el intercambio.  Habla de que uno sólo puede dar lo que tiene, y sólo puede tomar lo que realmente necesita. Este orden fija límites en el arte de la ayuda, el que ayuda no puede asumir el lugar de otro.

Para aplicar este orden, no te apresures a comprar productos o servicios de tus amigos por “pena” o “culpa” es más sano que conozcas que ofrecen y si no tienes nada que tomar porque no es lo que necesitas no lo compres.

Es preferible que lo recomiendes con otras personas o simplemente ser honesto y decirle que en este momento no lo puedes ayudar. En los casos en que quieres y puedes ayudar, hazlo con honestidad dispuesto a tomar algo valioso para ti y dar de forma genuina.

Cuando “ayudamos” y nos quedamos con el sentimiento de que solo damos y no podemos tomar, el desequilibrio termina afectando la relación y la dignidad.

El mundo suele ser cruel con el nuevo talento, las nuevas creaciones… lo nuevo, necesita amigos.

Anton Ego
Critico película Ratatouille

2 Respetar el destino del otro. Se trata de: Sólo se puede cambiar aquello que el cliente puede y necesita cambiar. Sólo se puede ayudar cuando las circunstancias lo permiten. Si estamos de acuerdo con el destino de cada persona, tal como es, la ayuda se puede dar.

Este es un orden clave, muchas veces creemos que ayudar “es abrirle los ojos” para que vea la realidad como yo la veo, para que piense como yo pienso. Olvidamos que tenemos diferentes perfiles, estilos de comportamientos, necesidades y formas de tocar la vida.

Si de verdad quieres ayudar, acepta su destino, sus necesidades de expresar su talento, sus sueños. Si por alguna razón no puedes aceptar su destino es mejor que no le brindes ayuda. Sigue siendo un buen amigo o familiar y deja que reciba ayuda de alguien que realmente sienta respeto por su destino.

3 Mantenimiento de una relación adulta significa que, ante un adulto que busca ayuda, el ayuda se presenta también como adulto, no intenta colocarse en el rol de padre o madre. Nunca debe tratar a su cliente como un niño, asumiendo en su lugar asuntos que únicamente puede y debe asumir él.

Cuando el amigo emprendedor te pide ayuda o tú decides brindarla asegúrate hacerlo como un adulto. Asume la responsabilidad cuando pides y cuando das. Reconoce que no te corresponde cargar a otros con tus sueños, necesidades o proyectos. y por otro lado puedes ayudar, pero no cargar con la responsabilidad del otro. Cuando nos salimos de este orden, empiezan los juegos de poder en la relación.

Como adulto puedes ayudar, siempre que mires al otro también como adulto y que entre ambos puedan establecer limites claros.

4 La empatía ha de ser sistémica. Implica que mirar a una persona es mirar su sistema familiar. Si no lo puedes mirar su todo, terminarás conectándote con la pena, la culpa o el victimismo y eso no necesariamente ayuda. En muchos casos podemos terminar afectando la dignidad del otro e incluso la nuestra.

Bert Hellinger nos explica que la empatía consiste en respetar y reconocer la dignidad del otro.

En este orden, es importante no confabularnos con la pena, culpa y el victimismos y ver el cuadro completo. El amigo emprendedor tiene una necesidad, un sueño y esa es su historía. Es un aspecto importante en su vida y sus aprendizajes. Por tanto no ayudo, si me conecto con la pena y no soy honesto y asertivo cuando sea necesario. Tener un sueño y una pasión no lo es todo. Lo más importante no es lo que tienes en este momento, la grandeza radica en lo que te vas convirtiendo mientras avanzas en el proceso con dignidad y autonomía.

5 Amar a todo tal como es. Implica el amor a toda persona tal y como es, por mucho que se diferencie de mí. De esta manera, el que ayuda abre su corazón hacia el otro. Se convierte en una parte suya. «Quien realmente quiere ayudar, no juzga».

Este quinto orden es como la cereza del postre, cuántas veces queriendo ayudar debilitamos al otro. en ocaciones, creemos que podemos aconsejar sin su consentimiento, que podemos criticarlo por sus errores o podemos minimizar sus esfuerzos porque aún no obtiene los resultados que nos gustaría. Si de verdad quieres ayuda a tu amigo emprendedor, no lo juzgues. Es probable que necesite ayuda para seguir avanzando, pero como amigo no necesita que lo critiques o juzgues y mucho menos con otras personas.

Amorosamente y actuando como adulto puedes hacerle referencia a especialistas que lo pueden ayuda y están calificados para esos fines. Y como emprendedor reconoce que no lo sabes todo y que la ayuda de expertos puede hacer la diferencia en tus resultados.

«La ayuda es un arte. Como todo arte, requiere una destreza que se puede aprender y ejercitar. También requiere empatía con la persona que viene en busca de ayuda. Es decir, requiere comprender aquello que le corresponde. » 

Bert Hellinger

Ayudar implica asumir responsabilidad personal. Una ayuda consciente, equilibrada, respetuosa, empatica y desde el amor se convierte en abono para quien emprende y nutre a quien la ofrece.

Quien emprende no necesita que lo ayuden por pena o culpa. Más bien necesita encontrar a esas personas que realmente se beneficiaran de su producto o servicio ” sus verdaderos clientes”. Necesita aprender, crecer y hacerse más autónomo. Brindar lo que hace con dignidad hacia sí mismo y hacia los demás.

Estas informaciones no representan una forma única de ver la ayuda y las relaciones, más bien es una invitación a reflexionar considerando la complejidad de cada una de las dos caras de la moneda y todas las emociones y respuestas que generan en nosotros, la incertidumbre, lo nuevo, lo desconocido y muy especialmente los riesgos y desafíos que tiene que enfrentar alguien que queremos.

El Talento humano como herramienta de crecimiento en los negocios.

Les comparto mi participación el en Podcast SHOW ME THE MONEY . Es un recorrido por los diferentes aspectos claves de la gestión del talento humano desde mi experiencia y vivencias. Resaltando como la gestión efectiva del talento se convierte en una herramienta para el crecimiento del negocio. “La gente talentosa hace la diferencia” El podcast se desarrolla en una divertida y profunda conversación … [Leer Más El Talento humano como herramienta de crecimiento en los negocios.]

Relaciones Sanas o Juegos de Poder.

La vida en sí misma es un juego. En el juego de la vida unas veces ganas y otras pierdes. Quien se niega a cambiar y aprender, pierde dos veces. Porque se quedan sin el resultado y sin el aprendizaje.

Nuestro sistema socio cultural coloca el poder en el centro de nuestras vidas y relaciones. Creer que tener poder implica ser el ganador y que los demás sean débiles y perdedores; es una de las creencias que nos convierte desde muy pequeños en jugadores activos de los juegos de poder en nuestras relaciones.

Los juegos de poder en las relaciones (Juegos psicológicos) se van incorporando en nuestra forma de interactuar y es probable que en lo cotidiano pase desapercibido o sea socialmente aceptado, al menos para una de las partes. Son los momentos de crisis los que muchas veces nos muestran la dinámica poco sana y desgastante.

Juegos psicológicos como una forma disfuncional de comunicación utilizada para cubrir necesidades de atención, reconocimiento y afecto hacia la propia persona, aunque siempre de forma negativa. Hablamos de juegos en modo de no diversión, es decir, en estos siempre se pierde, lo que conlleva tras de sí un costo emocional enorme, tanto para quien los inicia como para quien se une o participa en ellos.

Eric Berne,
Médico psiquiatra y fundador de la teoría del Análisis Transaccional (A.T.) 
1910- 1970

Los primeros juegos de poder los conocemos en nuestra familia de origen y los aprendemos de nuestras figuras de autoridad. Esta es una de las razones por la que muchas veces nos cuesta desactivar el juego. Y descubrir otras maneras de relacionarnos.

Inevitablemente participaremos en muchos juegos de poder. A lo largo de nuestra vida interpretaremos a la víctima, el villano y el héroe en múltiples circunstancias.

Nos haremos interpretes expertos en algunos de los papeles. Hasta el punto de convertirlos en parte de nuestra identidad, y lo expresaremos con la frase clásica “yo soy así”. Esto lleva a que muchas personas estén convencidas que relacionarse es un juego de poder, que siempre deben ganar.

Las ganancias que recibimos por mantenernos activos en los juegos de poder, están relacionadas con la satisfacción de necesidades de gran importancia para nosotros, que no fueron satisfechas en el momento que se originaron o atienden a programaciones familiares / culturales.

Cuando tomamos distancia del juego y podemos observar la dinámica, es importante preguntarnos:

  • ¿Qué gano cuando siempre tengo la razón?
  • ¿Qué gano cuando los demás dependen de mí?
  • ¿Qué gano cuando me sobrecargo con el trabajo o las responsabilidades de los demás?
  • ¿Qué gano cuando creo que lo sé todo?
  • ¿Qué gano cuando termino aceptando menos de lo que merezco?
  • ¿Qué gano cuando otros deciden por mí?
  • ¿Qué gano cuando me tienen pena?

Es importante comprender que el juego de poder no se activa solo, se necesitan dos o más jugadores. Ante la presencia y disposición de los jugadores se activa el juego y el “ganador” es el que logra satisfacer su necesidad en ese momento y que los perdedores se sientan como tales.

La culpa, las promesas, la jerarquía, el equilibrio, la pertenencia, el amor adulto y el compromiso son 7 de los activadores de los juegos de poder que se juegan con mayor frecuencia, en casi todos los tipos de relaciones ( familiares, laborales, parejas, amigos).

“Nadie puede convencer a otro que cambie. Cada uno de nosotros custodia una puerta del cambio que sólo puede abrirse desde adentro”.

Virginia Satir
Psicoterapeuta. Autora estadounidense
1916-1988

La posibilidad de relacionarnos sanamente es una opción que podemos elegir y qué sin lugar a dudas requerirá cambios significativos de fondo y forma en nosotros mismos. Empecemos pues identificando los juegos que jugamos y decidiendo desactivarlos.

La construcción de una relación sana amerita que no se pierda la esencia de ninguna de las partes.

Altagracia Váldez Cordero
Terapeuta Psicocorporal. Directora Espacio Equilibrio
@altagraciavaldezcordero

El verdadero poder personal surgirá y nos daremos cuenta que cada uno de nosotros tiene todo el poder que necesita para cambiar creencias, aprender y desarrollar habilidades, descubrir formas diferentes de expresar y satisfacer sus propias necesidades y lograr todo cuanto deseamos.

Recuerda que todos podemos relacionarnos sanamente. Abandona los juegos de poder en tus relaciones y disfruta la compañía de quienes te rodean.
Conoce más sobre los "juegos de poder en las relaciones" participa en nuestro próximo taller.

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