Los líderes siempre dejan huellas en sus seguidores. En la trayectoria laboral de cualquier persona con cierta experiencia, encontrarás unas cuantas historias que rememoran la huella que dejo algún líder. Porque más allá de las funciones desempeñadas o los logros alcanzados, las relaciones en el trabajo pasan a formar parte de nuestro baúl de recuerdos para bien o para mal.

Liderazgo significa que un grupo, grande o pequeño, está dispuesto a confiar la autoridad a una persona que ha demostrado capacidad, sabiduría y competencia.

Walt Disney
Caricaturista y Productor Cinematográfico
1901-1966

Para identificar las huellas es interesante el paso del tiempo. Cuando empezamos muy jóvenes nuestra vida laboral, puede que nos animemos a seguir a líderes que sean los “buenos” de la película laboral. Por supuesto que a menos que no sea obligatorio todos rechazaremos a los malos de la película y sólo unos pocos se resignarán a ser parte del elenco de los feos.

Lo más interesante de esa clasificación de los líderes, hecha por un aprendiz inexperto es lo asertiva que puede llegar a ser. Es probable que por falta de experiencia no podamos identificar las competencias directivas de los “buenos” líderes. Pero factores como la capacidad de escucha, el respeto, la empatía, el predicar con el ejemplo, autocontrol y el interés por el desarrollo de los demás, pueden ser observables y generan un ambiente laboral mucho más favorable para aprender y prosperar.

La huella del líder “bueno” la reconoceremos cada vez que queremos generar un impacto positivo y nuestros referentes nos llevan a esos momentos vividos con alguno de los líderes de nuestra historia. Desde siempre me ha gustado mucho escribir, pero reconozco que la escritura se convirtió en una herramienta más útil, gracias a la recomendación del Mr. S Él me recomendó que siempre que se me ocurriera alguna idea la anotará y que por simple que pareciera no la dejará pasar. Gracias a esa recomendación he logrado solucionar muchas situaciones y aprovechar esos momentos creativos que surgen espontáneamente.

Un verdadero líder tiene la confianza para estar solo, el coraje para tomar decisiones difíciles y la compasión para escuchar las necesidades de los demás. Él no se propone ser un líder, sino que se convierte en uno debido a sus acciones y la integridad de su intención

Douglas MacArthur
Militar Estadounidense
1880-1964

La huella del líder ” malo” se queda impregnada en nosotros y muchas veces no se necesitan palabras para experimentar esa sensación de irrespeto y desvalorización. Recuerdo que en una oportunidad la persona que lideraba el equipo y que era mi supervisor, insistía en llamarme por otro nombre, alegando que era muy difícil para el recordar el mío. Esta es una muestra de cómo los pequeños detalles pueden generar grandes malestares. Reconozco que no a todo el mundo le resulta fácil recordar los nombres de todas las personas que conoce. Pero que no dediques tiempo para recordar el nombre de alguien de tu equipo, eso ya es un poco más incomprensible.

La huella del líder “feo” no hace referencia a un calificativo de belleza física, aquí entran esos que juegan su rol sacando lo peor de ellos mismos y de los demás. Cuando el ambiente laboral se llena de tensión y crece la competitividad. Se activa el estilo defensivo y el lado menos favorable “feo” es el que prevalece. Es difícil confiar y establecer relaciones sanas, cuando todos están cubriendo sus espaldas y listos para lanzar a los tiburones a cualquier contar de salvar su pellejo.

Liderazgo y aprendizaje son indispensables el uno para el otro.

John F. Kennedy
Presidente 35 de los Estados Unidos
1917-1963

El líder bueno no es sinónimo de permisivo y complaciente. Que sea bueno radica en el impacto positivo hacia sus seguidores y en las huellas que su ejemplo dejó. Lo bueno es el resultado de habilidades desarrolladas y un interés genuino por ejercer liderazgo y contribuir con los demás.

Tanto el líder malo como el feo son el resultado de personas que ocupan roles de liderazgo en muchos casos sin las habilidades requeridas. En otros casos, personas que realmente no están interesadas en ejercer un rol de liderazgo y que producto de una circunstancia asumen el rol para obtener beneficios, pero no se comprometen con el desarrollo.

La brecha que separa a los líderes “buenos, malos y feos” esta compuesta por el nivel de desarrollo en esas habilidades esenciales para impactar e influir positivamente en las personas. el interés y disposición para comprometerse con su desarrollo.

Nadie puede construir un mundo mejor sin mejorar a las personas. Cada uno debe trabajar para su propia mejora.

Marie Curie
Científica
1867-1934

Gestionar emociones, conflictos, cambio, conocimiento, compromiso. Comunicarse asertivamente, mostrar autocontrol, empatía, apertura, capacidad de relacionamiento, creatividad e innovación. Acompañado de conocimiento y experiencia son algunos de los componentes necesarios para que dejes huellas “buenas” Si identificas que en este momento estas en el papel del “malo” o el ‘feo” no esperes un golpe de suerte, ocúpate y desarrolla las habilidades necesarias para ejercer el rol con efectividad.

Un talento desarrollado y bien gestionado hace la diferencia en sus resultados y en el impacto que genera en los demás.

Isabel María Sánchez
Fundadora
IMS Coaching Creativo

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